Préstamo rápido

Si necesitas dinero rápido, sin explicaciones ni papeleos, para cubrir cualquier imprevisto, sigue leyendo lo que te contamos a continuación. Te explicamos qué son, en qué consisten, sus principales ventajas e inconvenientes y algún consejo útil si estás pensando en solicitar un préstamo rápido.

¿Qué es un Préstamo Rápido?







Un préstamo rápido es un acuerdo en el que la parte prestamista entrega una cantidad determinada de dinero al deudor con la condición de devolverla en un plazo determinado de tiempo, más unos intereses convenidos. La diferencia con un préstamo normal radica en que su concesión es casi inmediata, ya que los requisitos que nos solicitan para acceder al préstamo son menores que en las entidades bancarias tradicionales.

Este tipo de préstamos son especialmente útiles cuando necesitamos cubrir imprevistos económicos que usualmente no suponen cantidades muy elevadas. Las cantidades que se suelen ofertar oscilan entre los 500 y los 6.000 euros y ofrecen plazos de amortización de hasta 5 años.

Los motivos para solicitar un préstamo rápido pueden ser muy variados: desde una avería que necesite una urgente reparación (la rotura de una tubería o una avería en el coche, por ejemplo), una urgencia médica (hospitalización, gastos médicos) o una compra aplazada de un bien de consumo (una nevera, un televisor o un ordenador).

Este tipo de préstamos se suelen solicitar cuando ya hemos agotado la opción de los bancos, ya que los requisitos y condiciones que nos piden son menores que estos. También podemos llegar a valorar esta opción cuando el saldo dispuesto en nuestra tarjeta de crédito ha llegado a su límite y necesitamos llegar a final de mes y no disponemos de ninguna otra opción de financiación.

¿Cómo se solicita un préstamo rápido?

Préstamo rápido

Préstamo rápido


Este tipo de productos se caracterizan por ser impersonales (no tenemos contacto directo con la persona responsable de concederlos). Los dos principales medios de contratación son el teléfono o internet. En el primero de los casos un operador u operadora nos tomará nuestros datos personales y nos realizará una serie de preguntas acerca de nuestra solvencia. En algunos casos puede que nos solicite algún tipo de información que confirme los datos. En el segundo de los casos simplemente rellenaremos un formulario en una página web con los datos que nos soliciten y la respuesta suele ser casi inmediata.

Inconvenientes y desventajas de un préstamo rápido

La principal desventaja de este tipo de préstamos con respecto a los préstamos tradicionales otorgados por la banca radica en el hecho de que al sernos solicitadas menos garantías para la devolución del crédito, las entidades que los conceden exigen tipo de interés más elevados, en algunos casos mucho más elevados.

Para que te hagas una idea, si un préstamo tradicional de un banco puede estar del orden del 8%, los préstamos de concesión inmediata pueden superar el 24% anual, más o menos del orden del tipo de una tarjeta de crédito Visa. Eso en el mejor de los casos, porque algunas entidades pueden exigir intereses superiores, que podríamos considerar exagerados.

Por eso resulta muy importante fijarse bien en el tipo de interés que nos ofrecen antes de contratar y comparar bien entre las distintas opciones que podemos encontrar. Podemos pensar que en un préstamo de poca cantidad el tipo de interés no es tan importante, pero entre pagar un 2% mensual o pagar un 3, 4 o incluso un 5% mensual, creedme, hay una gran diferencia. Y en gran parte, de ello dependerá que seamos capaces de devolverlo y ahorrarnos disgustos.

¿Como podemos asegurar el pago?

Una opción muy interesante que ofrecen algunas entidades prestamistas es la de contratar un seguro opcional de pago de la deuda. ¿En qué consiste este seguro? Pues en la cancelación del crédito en el caso de que se cumplan algunas condiciones, como fallecimiento del titular del préstamo, invalidez, pérdida del puesto de trabajo o enfermedad que impida el desarrollo de la actividad laboral habitual. Cada entidad puede poner sus propias condiciones y es necesario estar seguros de qué nos están ofertando antes de aceptar nada. En cualquier caso, si el coste no es muy elevado resulta interesante esta opción, ya que nos protege a nosotros de sobresaltos y a nuestra familia en caso de impago por fallecimiento, por poner un ejemplo.